Tres áreas de actividad

Edición


El cometido de un editor consiste en ir en busca de talento y hacer que florezca, ya sea a la hora de seleccionar un manuscrito entre miles (principalmente en Francia), de concretar la propuesta de un agente (en los mercados anglosajones) o de hacer que un libro, de uno o varios autores, se publique. Y todo ello se consigue aunando el buen hacer de escritores, ilustradores, fotógrafos y documentalistas. Al invertir en una obra incipiente, el editor está acompañando al autor en su proceso creativo, poniendo a su alcance los medios para que pueda dedicarse libremente a su oficio o a su arte y favoreciendo el desarrollo de su carrera. Editar también es aportar al libro la visibilidad que necesita; es decir, promocionarlo y distribuirlo para que llegue a sus lectores. En esta destreza irreemplazable consiste el oficio de un editor, y el resultado final de este proceso paciente y riguroso adoptará la forma de un libro, ya sea impreso o digital.